domingo, 20 de mayo de 2018

U2. Sesión 5. Act. 2 Análisis y abstracción de la información

Antecedentes:
La estrategia mundial fue adoptada por consenso el 18 de mayo de 2002 por la 55ª Asamblea Mundial de la Salud y el 16 de septiembre de 2002 por la Junta Ejecutiva de UNICEF. Se basa en pruebas científicas de la importancia de la nutrición en los primeros meses y años de vida y del papel fundamental que juegan las prácticas de alimentación correctas para lograr un estado de salud óptimo, poniendo énfasis en la importancia de practicar lactancia natural y especialmente la lactancia natural exclusiva durante el primer medio año de vida, como un elemento de disminución de riesgos de morbilidad y mortalidad del lactante y del niño pequeño, que se agrava aún más por la alimentación complementaria inadecuada. Las repercusiones duran toda la vida y son, entre otras, los malos resultados escolares, una productividad reducida y las dificultades de desarrollo intelectual y social (1)

Marco Conceptual:
Según la Guía de Control y seguimiento de la salud en la niña y el niño menor de 5 años en el primer nivel de atención define a la buena nutrición como una condición fundamental para el crecimiento y el desarrollo normal. La dieta y sus contenidos influyen en todas las esferas del desarrollo psicomotor desde las etapas más tempranas, situación justificada por el importante crecimiento cerebral en los dos primeros años de la vida y el progreso de la mielinización. La lactancia materna estimula la maduración del sistema inmune y confiere protección contra infecciones. Contiene gran número de citocinas, factores antiinflamatorios, macrófagos, granulocitos, linfocitos T y B, así como anticuerpos reguladores. Estos factores estimulan el sistema inmune de manera activa, se entiende por sistema inmune a la defensa natural del cuerpo contra las infecciones. El destete  fin de la lactancia implica cambios en la forma de relacionarse entre la madre y la niña o el niño, por lo que debe iniciarse cuando ambos estén preparados y comenzar con la Alimentación complementaria es el proceso que comienza cuando la leche materna ya no es suficiente para cubrir todas las necesidades nutricias del lactante y, por lo tanto, otros alimentos son necesarios para complementarla, anteriormente llamada ablactación que contribuyen al Crecimiento incremento de masa corporal, evaluada a través de mediciones antropométricas: peso, talla, longitud corporal (dependiendo de la edad), perímetro cefálico, índice de masa corporal, cuyos valores obtenidos se vacían en un patrón de referencia, conocido como Cuadros de percentilas para verificar el Desarrollo conjunto de cambios funcionales en la maduración del ser humano desde el nacimiento hasta la adultez. Que sirven para evaluar el Estado Nutricional que es el resultado de la interacción, del potencial genético que puede ser susceptible de modificación y las condiciones del medio ambiente en las que se desarrolla la niña o el niño que junto con una Estimulación Temprana  forma acciones oportunas encaminadas a mejorar o favorecer las conductas normales del desarrollo psicomotor, aprovechando la plasticidad cerebral y la interacción de la niña o el niño con su entorno que contribuyen a su Aprendizaje que es el proceso por el cual se adquieren habilidades, conocimientos, destrezas, conductas y valores. (2)
Marco Teórico:
Lactancia materna:
La lactancia materna es de importancia vital los primeros 6 meses de vida, el retraso en el crecimiento es la forma más común de desnutrición en México. La lactancia materna, la introducción adecuada de alimentos complementarios y la diversidad en la dieta pueden evitarla. La Norma Oficial Mexicana para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida, hace mención que se debe favorecer la práctica de la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6meses y promover continuarla de manera complementaria hasta el segundo año de vida., así como el alojamiento conjunto, atendiendo a las condiciones sociales, culturales y laborales de la mujer lactante. (3)
La práctica de la LM provee innumerables beneficios para el niño, para la madre, así como también para toda la sociedad. Su contribución al óptimo desarrollo, nutrición, salud y crecimiento de los niños, a la protección de la salud de las mujeres, al espaciamiento de los embarazos y a la protección del medio ambiente, la convierten en una estrategia de salud pública importantísima que debe ser evaluada y monitoreada constantemente. (6)
Alimentación complementaria.
Desde que el niño es pequeño la persona a su cuidado debe centrarse en que tenga una adecuada alimentación rica en los nutrimentos que el niño necesite para su adecuado desarrollo y maduración. la alimentación complementaria implica cambios metabólicos y endocrinos que influyen en la salud futura del niño: “alimentación complementaria, futuro del adulto”. La alimentación complementaria se inicia por que el niño incrementa sus requerimientos energéticos y nutricionales, por lo que la alimentación exclusiva con leche humana o artificial no puede ser igual en estas etapas de la edad pediátrica. Conforme el infante va creciendo demanda distintos nutrimentos, a partir del sexto mes de vida el bebé necesita un mayor aporte energético y de algunos nutrimentos específicos, tales como: hierro, zinc, selenio, calcio y las vitaminas A y D. Si la alimentación del niño no se ajusta a las necesidades nutricionales su crecimiento y desarrollo se puede ver afectado. (4)
Para iniciar la alimentación complementaria se deben tener en cuenta múltiples factores involucrados en el éxito de su buena implementación, tales como: la edad, la capacidad del niño para la digestión y absorción de los diferentes micro y macronutrientes presentes en la dieta, las habilidades sociales y motoras adquiridas, el medio socioeconómico en el que se encuentra.(4) Se debe promover que la familia propicie un ambiente afectivo al niño o niña a la hora de tomar sus alimentos, así como permitirle experimentar los estímulos sensoriales que le proporcionan los alimentos, incluyendo su manipulación. También se indicará que se deben respetar, sus gustos, preferencias y expresiones de saciedad. Se debe exponer repetidamente al niño o niña a una variedad de alimentos en preparaciones y presentaciones diferentes para fomentar su aceptación. (5)
Antes de iniciar la alimentación complementaria el lactante tiene que haber un adecuado desarrollo neurológico, perdido ciertos reflejos primarios y ganar capacidades necesarias para alimentación, es por ello que se debe iniciar a los seis meses, ya que el lactante ha adquirido una serie de habilidades motoras que le permiten sentarse, al mismo tiempo que aparece la deglución voluntaria, que le permite recibir alimentos de texturas blandas: purés o papillas con cuchara. Transfiere objetos de una mano a otra, tiene sostén cefálico normal. Conforme pasa el tiempo y el desarrollo del lactante madura se debe ir cambiando la consistencia de los alimentos a los 6-8 meses pasando de blandos a picados y trozos sólidos. A esta edad, el niño habitualmente ha adquirido la erupción de las primeras cuatro piezas dentarias (dos superiores y dos inferiores), ha mejorado la actividad rítmica de masticación, la fuerza y la eficacia con la que la mandíbula presiona y tritura los alimentos y deglute coordinadamente los alimentos sólidos triturados, el retraso en la introducción de este tipo de alimentos puede condicionar la presencia de alteraciones de la masticación en etapas posteriores. (4)
No solo se necesita de un adecuado desarrollo neurológico, también del tracto digestivo y de la función renal, ya que una no adecuada introducción de la alimentación complementaria puede traer consigo varias complicaciones antes de los 4 meses puede ocasionar:  daño renal por sobrecarga de solutos, no garantizarían la madurez inmunológica y riesgo de enfermedades crónico degenerativas, así como de alergia alimentaria. A su vez si una alimentación complementaria iniciada tardíamente puede ocasionar enfermedades de componente inmunológico, trastorno de la deglución, desnutrición y deficiencia de nutrientes. (4)
Uno de los objetivos de la alimentación complementaria es evitar la presencia o el desarrollo de enfermedades alérgicas. Históricamente para ello se ha tratado de eliminar o retrasar la introducción de ciertos alimentos con alto potencial alergénico, como el huevo, el pescado, el cacahuate o las nueces.

Nutrimentos adecuados para el menor de 0-3 años
Como se ha venido mencionando anteriormente de primera instancia la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de edad, posteriormente una adecuada introducción de la alimentación complementaria y finalmente hablar de las necesidades nutricionales del menor, todo esto enfocándonos para no caer en un exceso o carencia y así prevenir enfermedades futuras.
No sólo se deben tener en cuenta las ingestas de nutrientes necesarios para evitar enfermedades carenciales; también se deben considerar dosis con acción preventiva para evitar patologías, es decir, para mejorar la salud y calidad de vida. (7)
Energía: La obtención de energía se realiza a través de las proteínas, grasas, hidratos de carbono y alcohol. La energía es el requerimiento básico de la dieta. Si no se cubren sus necesidades, las proteínas, vitaminas y minerales no pueden utilizarse de forma efectiva en las funciones metabólicas (las proteínas se usan para energía y no para síntesis de tejidos, comprometiendo el crecimiento). Por otro lado, el exceso de aporte energético se almacena como grasa con el consiguiente perjuicio. Después de los dos años, se debe mantener una adecuada distribución de principios inmediatos con: un 15% de proteínas, 30-35% de calorías en forma de grasa (equilibrio entre grasas animales y vegetales) y 50-60% de carbohidratos. Se debe moderar el consumo de proteínas, procurando un equilibrio entre animales y vegetales (50%). (7)
Proteínas: Las proteínas son necesarias para el crecimiento, desarrollo y el mantenimiento de los tejidos, participando en casi todos los procesos metabólicos del organismo. Para una dieta equilibrada, es necesario que el 10-15% de las calorías procedan de las proteínas. Las proteínas de origen animal son más ricas en aminoácidos esenciales que las vegetales y deben proporcionar aproximadamente el 65% de las necesidades proteicas en el preescolar. Las necesidades de proteínas aumentan con el ejercicio físico intenso y con procesos patológicos como infección, fiebre elevada o trauma quirúrgico. (7)
Grasas: Las grasas contribuyen a la digestibilidad y palatibilidad de los alimentos y son esenciales para que se cubran los requerimientos energéticos de vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales. Por encima de los 2 años, es conveniente modificar la dieta del niño reduciendo la grasa a un 30% del total de las calorías; los ácidos grasos saturados (AGS) no serán más del 10% de aquélla, los ácidos grasos poliinsaturados serán de un 10%, los ácidos grasos monoinsaturados entre un 15 y un 20% y el aporte de colesterol será menor de 300 mg/día. (7)
Hidratos de carbón:  La mitad del aporte energético debe provenir de los hidratos de carbono (50- 65%). El principal carbohidrato del lactante es la lactosa. Posteriormente, se recomienda el uso de carbohidratos complejos de absorción más lenta (vegetales, cereales, pan, pastas, arroz, frutas frescas) y disminuir el aporte de azúcares simples (monosacáridos y disacáridos). La cantidad diaria recomendada es de 10% del total. se han establecido en 130 g/día para niños y adultos, son la fuente de kilocalorías para mantener el peso adecuado. Se sugiere que el máximo ingreso de azúcares añadidos se limite a menos del 25% de la energía, para evitar futuros problemas de diabetes tipo 2. (7)
La fibra está compuesta por carbohidratos complejos no digeribles que influyen en el control de la saciedad; ya que, retarda el vaciamiento gástrico, regula el ritmo intestinal, fija sales biliares, reduce el índice glucémico y parece que disminuye la incidencia de enfermedades cardiovasculares y del cáncer de colon, la American Heart Association propuso que el aporte de fibra (g/día), entre los 2-20 años fuera: la edad en años más 5 unidades. (7)
Minerales y vitaminas:  En la infancia y adolescencia, excepto en determinadas situaciones, no son necesarios los suplementos de vitaminas y minerales, solamente realizar una dieta variada y equilibrada. Se recomiendan 400 UI/día de 0-12 meses y 600 UI/día a partir de 1-3 años hasta la edad adulta para ambos sexos. Hay que tener en cuenta que muchos alimentos están fortificados con vitamina D y calcio. (7)
Factores alimentarios que influyen en el desarrollo intelectual.
Existen investigaciones que señalan que la circunferencia craneana para la edad, es indicador directo de la historia nutricional y del desarrollo cerebral, que es el parámetro antropométrico con el mayor poder explicatorio en la varianza del rendimiento escolar y de la capacidad intelectual. (9)
El aporte calórico debe ser adecuado a la edad, sexo y actividad física que el niño realiza a lo largo del día. Se debe fomentar un desayuno adecuado (25% del ingreso energético diario) para mantener una buena actividad intelectual y física, evitar una comida copiosa que produce somnolencia postprandial (30%), recomendar una merienda equilibrada (15-20%), evitando los picoteos y calorías vacías; y una cena con el 25-30% del ingreso energético diario. En la cena, se deben aportar aquellos alimentos no ingeridos durante el día y es recomendable incluir hidratos de carbono complejos, teniendo en cuenta el período prolongado de ayuno durante la noche. (7)
El impacto del estado nutricional en el desarrollo cerebral, inteligencia y rendimiento escolar, en el marco de un enfoque multifactorial fue estudiado recientemente en escolares. Los resultados mostraron que el rendimiento escolar está condicionado significativamente por factores genéticos y ambientales, como el CI del alumno, el CI de la madre, el CI del padre, el peso de nacimiento, la talla de nacimiento, la desnutrición acaecida en el primer año de vida y el volumen encefálico, pero el CI del alumno es la variable que mayormente contribuye a explicar la varianza del rendimiento escolar en ambos sexos. Considerando que la educación es la principal herramienta, mediante la cual se puede mejorar la calidad de vida de los pueblos y, que en términos absolutos el número de desnutridos ha aumentado en el mundo, es de la más alta relevancia para la educación analizar los efectos a largo plazo de la desnutrición acaecida a edad temprana. Las investigaciones relativas a determinar las interrelaciones entre estado nutricional, desarrollo cerebral, inteligencia y rendimiento escolar son fundamentales de llevar a cabo, especialmente en la edad escolar, ya que los problemas nutricionales afectan especialmente a los estratos socioeconómicos más derivados de nuestra sociedad, con consecuencias negativas para el desarrollo económico; en la edad escolar, esto se traduce en altos índices de deserción escolar, problemas de aprendizaje y bajo ingreso a la educación superior. Un claro beneficio económico se lograría incrementando la productividad del adulto, a través de políticas gubernamentales exitosas que prevengan la desnutrición infantil. (9)
El conocimiento que se tiene sobre nutrición y desarrollo cognoscitivo del niño, carece de datos experimentales suficientes que permitan establecer con certeza, la relación que existe entre la desnutrición y el rendimiento intelectual del niño en edad escolar. (8)
La desnutrición se acompaña frecuentemente de deficiencia de algunos micronutrientes (hierro y vitamina A), la deficiencia de hierro se ha asociado con trastornos del desarrollo cognoscitivo y neurointegrativo de niños en edad preescolar y escolar, aunque no hay datos concretos entre la nutrición y el rendimiento escolar, se puede decir que la desnutrición en los primeros años de vida puede afectar el comportamiento y el rendimiento en esta etapa de su vida. (8)
Inclusive se ha sugerido que el niño con deficiencias nutricionales, es apático, se ausenta con frecuencia, indiferente, desatento, tiene una capacidad limitada de comprensión y retener hechos y esto se ve reflejado en el rendimiento escolar y aprendizaje. (8)
Si bien no hay estudios que demuestren la relación de nutrición con el desarrollo intelectual se ha demostrado en algunos estudios que se debe de tener un énfasis de importancia en la educación nutricional de la madre y el niño pequeño, ya que si llega a la edad escolar con antecedentes de desnutrición crónica tendrá impacto en el rendimiento escolar y desarrollo intelectual, se debe de enfocar en prevenir esa deficienciencia. (8)

Referencias Bibliográficas:
1.- Secretaria de Salud (2014-2018). Estrategia Nacional de Lactancia Materna: Sistema Nacional de Salud, página 13. Consultar en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/75383/ENLM_2014-2018.pdf  [19 de mayo 2018]
2.-Instituto Mexicano del Seguro Social (2015). Control y Seguimiento de la salud de la niña y del niño menor de 5 años en el primer nivel de atención. México, D.F.: Coordinación Técnica  de Excelencia Clínica., pp. 15,16,66,67. Consultar en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/75383/ENLM_2014-2018.pdf
3.- Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacido. Consultar en: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5432289&fecha=07/04/2016
4.- Cuadro Mendoza, CA, Vichido Luna MA. (Mayo 2017). Actualidades en alimentación complementaria. Acta Pediátrica Méx, 38, 182, 183, 184. Consultar en:
5.- Norma Oficial Mexicana Nom-043-SSA2-2012, Servicios básicos de Salud. Promoción y educación para la Salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación, Consultar en : http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5285372&fecha=22/01/2013
6.-Ministerio de Salud (2009). La alimentación de los niños menores de 2 años. Buenos Aires: Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, p. 12. Consultar en: http://www.oda-alc.org/documentos/1341933892.pdf
7.- Hidalgo, M y Güemes,M. (2011). Nutrición del preescolar, escolar y adolescente. Pediatría Integral., (XV), pp. 351-368. Consultar en: http://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2012/03/Pediatria-Integral-XV-4.pdf#page=52
8.- Hernán Daza,. C. (1997). Nutrición Infantil y rendimiento escolar. Colombia Médica.,(2). Pp. 92-97. Consultar en: http://www.redalyc.org/html/283/28328208/
9.- Universidad de Chile, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA). Algunas consideraciones sobre el impacto de la desnutrición en el desarrollo cerebral, inteligencia y rendimiento escolar. (2001) ALAN. Número (51), p.2. Consultar en: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S0004-06222001000100009&script=sci_arttext






U2. Sesión 5. Act 1. Selección y Recopilación de la Información.

Buscando información en Google Académico.


Acopio de información.






Utilizando información para elaboración de antecedentes.



jueves, 10 de mayo de 2018

U2. Sesión 4. Act. 2 Delimitación del tema.


Tema:
Impacto de la importancia de la lactancia materna y la nutrición adecuada en infantes de 0-3 años y de qué manera contribuye al desarrollo intelectual, en Nezahualcoyotl, estado de México, en el año 2018.
Objetivo general:
Determinar la importancia de la lactancia materna y la nutrición adecuada en infantes de 0-3 años y su impacto en el desarrollo intelectual.
Objetivo específico
Resumir la importancia de la lactancia materna en los primeros años de vida.
Investigar en que consiste la alimentación complementaria adecuada del infante de 0-3 años.
Identificar los requerimientos nutricionales esenciales para un infante de 0-3 años.
Conocer la relación de la nutrición de 0-3 años y de que manera influye en el desarrollo intelectual.
Planteamiento del problema:

¿De qué manera contribuye la lactancia materna y una nutrición adecuada en infantes de 0-3 años en su desarrollo intelectual?
Plan de Trabajo


U2. Sesión 4. Indagar e Investigar, Act. 1 Esquema

U2. Investigación documental y de campo. Sesión 4. Indagar e Investigar. Act. 1 Mapa mental "Tipos de Investigación.

Actividad 2 . Tipos de investigación.

Mapa mental completo.

 Mitad derecha del mapa mental
 Mitad Izquierda.